Seamos sensatos hablando de transporte

Seamos sensatos hablando de transporte

3 de marzo de 2026-. Seamos sensatos, cuando lo racional en Aragón, hablando de comunicaciones, es apoyar sin
ambages la reapertura del Canfranc. Cuando hablar de macroproyectos a muy largo plazo, solo
sirve para entorpecer el trabajo comenzado. Cuando parece claro el objetivo, siempre aparece
la desafortunada intervención del político de turno para echar por tierra todo lo conseguido.
Nos sorprendemos con la noticia de que los eurodiputados aragoneses de PP y PSOE van a
apoyar una enmienda ¡en apoyo de la TCP!… ¡ A estas alturas de la partida!

A los aragoneses nos está costando más de 55 años conseguir que Francia reabra un tramo de
una línea ferroviaria ya construida y, a día de hoy, ese sigue siendo el objetivo por conseguir.
No parece que la idea de construir una nueva infraestructura ferroviaria con un túnel de 40
kilómetros de longitud y un coste de más de 5.000 millones de euros pueda ilusionar a un país
con una severa crisis económica y una fuerte contestación social.

Los empresarios aragoneses tienen sus necesidades de logística y transporte ahora y los
sistemas de seguridad europeos, cada día son más demandantes de nuevas rutas que aseguren
una movilización rápida y con garantías de sus tropas. Los empresarios y militares necesitan las
nuevas rutas ya. Esperar más de 25 años para lograr sus objetivos en materia logística,
tampoco parece una buena opción.

Por eso, resulta incomprensible que desde el ámbito político se siga distrayendo la atención en
materia de infraestructuras con macroproyectos faltos de soporte técnico y se relegue a un
segundo plano a la infraestructura ya construida que es el Canfranc.

Dice el dicho popular que quien mucho abarca, poco aprieta y esto suele ser cierto en la
práctica.

Sin duda, el esfuerzo de la sociedad aragonesa debe centrarse en convencer a nuestros vecinos
franceses de la oportunidad y necesidad de reabrir este paso ferroviario que ya tenemos a
nuestra disposición porque así lo aconseja el desarrollo de la economía y la protección
medioambiental. Más en un año como este en el que en Francia se van a dar dos
circunstancias determinantes para el futuro de la reapertura: las elecciones municipales y la
encuesta de interés público de la obra, ambas marcaran el devenir de la línea.

Es una infraestructura tan necesaria para España que, incluso los medios catalanes se hacen
eco de la necesidad de abrir un ferrocarril por el Pirineo central ya construido, tan evidente es
la evidencia.

CREFCO sigue siendo una modesta organización social comprometida con la reapertura del
Canfranc, muy alejada del romanticismo, como algunos insisten en posicionarnos, pero sí
cargada de razones técnicas, sociales, medioambientales y económicas para no reblar en
nuestro empeño.

Cerca del 56 aniversario del “cierre provisional” de la línea (así se denominó en su momento)
es poco inteligente para los aragoneses no estar centrados en la reapertura del Canfranc que,
es la alternativa más sensata y realista, dejando para mejor ocasión lo quimérico.

Por Benjamín Casanova Martín, portavoz de CREFCO

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