Libro blanco Crefco-Creloc

A lo largo de varios meses de 2018 y 2019, miembros de Crefco y Creloc trabajaron de forma coordinada para elaborar el documento, a modo de libro blanco, Zaragoza-Canfranc-Pau, un ferrocarril del futuro que ha sido publicado, en francés y español, en formato de libro y también en PDF. Este libro blanco ha sido enviado a los integrantes del grupo cuatripartito de trabajo para la reapertura (gobiernos regionales de Aragón y Nueva Aquitania, Adif y SNCF Résseau), así como a las diferentes fuerzas políticas de ambas regiones, como contribución de dichas organizaciones sociales a los estudios sobre la reapertura que actualmente se realizan, cofinanciados por la Unión Europea, que deberán quedar terminados antes del fin de 2019.

En el libro blanco de Crefco y Creloc se hacen una serie de consideraciones sobre los estándares que debería reunir esta línea ferroviaria para que su reapertura al tráfico internacional sea un éxito, que pueden resumirse en seis recomendaciones. Entre las de carácter más técnico destaca que toda la línea, de Zaragoza a Pau debería disponer de vía de ancho estándar europeo (1,435 m entre carriles), de plataforma apta para soportar 22,5 t por eje, gálibo de túneles y puentes capaz de permitir el paso de contenedores de 45 pies, electrificación con corriente alterna a 25 kV/50Hz y sistema ERTMS para el control del tráfico, que se gestionaría desde un solo puesto de mando que podría situarse en Canfranc.


En otros apartados se apuesta asimismo por ampliar las vías de apartado de algunas estaciones para permitir la circulación de trenes de esa o parecida longitud. Así, se propone alargar hasta los 750 m las de Santa María y La Peña, Jaca, Canfranc y Olorón. También se apuntan las ventajas que tendría reabrir la línea Zuera-Turuñana, tanto para acortar los tiempos de viaje entre Zaragoza y el Pirineo como para paliar los inconvenientes que el tráfico de mercancías supondría, dado que la línea dispone de vía única en todo su trazado, para el desarrollo de los servicios de viajeros entre Huesca y Zaragoza.
En cuanto al material rodante, tan solo apuesta por utilizar locomotoras de formato BBB, es decir, con tres bogies de dos ejes cada uno, aptas para curvas de pequeño radio como las que abundan en la parte montañosa de la línea y capaces de arrancar en rampa un tren de más de 600 t, o de más de 1.000 t y circular a 50 km/h por las rampas más empinadas de la línea (del 4,3% en 7 km del tramo Bedous-Forges d’Abel) si se usan dos locomotoras en disposición pull-push.

Plantea también que se aumenten considerablemente las velocidades actuales en la línea, para conseguir que el tiempo de viaje entre Zaragoza y Pau de los trenes de viajeros sea de 3 h 30 m y el de los de mercancías de 5 h. Que los servicios de viajeros estén cadenciados y permitan la movilidad no solo entre ambas ciudades sino hasta Valencia, Madrid y Barcelona por el sur, y Burdeos y Toulouse por el norte. Aprovechar las posibilidades que brindan las plataformas logísticas existentes para fomentar la intermodalidad en mercancías y también en viajeros. Finalmente insiste en que esta línea debe ser un referente en cuanto a protección medioambiental (biotopos de montaña) y de lucha contra el cambio climático.